Poemas para amigos

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Bienvenido a la página de los poemas para amigos. Si tienes alma de poeta, te encanta escribir y estás inspirado, no lo dudes este es tu sitio. Comparte tus escritos, vota por las poesias que más te gusten y dejanos tu comentario.

"No te rindas"

No te rindas, aún estás a tiempo
de alcanzar y comenzar de nuevo,
aceptar tus sombras,
enterrar tus miedos,
liberar el lastre,
retomar el vuelo.

No te rindas que la vida es eso,
continuar el viaje,
perseguir tus sueños,
destrabar el tiempo,
correr los escombros,
y destapar el cielo.

(...)

No te rindas, por favor no cedas,
aunque el frío queme,
aunque el miedo muerda,
aunque el sol se ponga y se calle el viento,
aún hay fuego en tu alma,
aún hay vida en tus sueños.

Porque cada día es un comienzo nuevo,
porque esta es la hora y el mejor momento.

 

"Amigos Buenos"

Amigos, qué buenos días pasamos juntos,
pero cómo estoy celoso de tus puntos;
amigo, buen amigo, lo siento mucho,
te echaré de menos con el viento.

Los días pasan como
los árboles al morir,
cuando nos veamos nos vamos a reir,
amigo, buen amigo.

 

"Vapor de alma" por Iván Castro

Camina, te están buscando
En un camino del norte veo tus pasos
Que brillan sobre la tierra
Entre jardines y flores en libertad

Vapor de alma que se eleva hasta el mismo comienzo
En un inmenso mar de calma que perfuma el viento
Polvo de luz regresa a casa en el firmamento
Libre del tiempo.

Camina, levanta el vuelo
El viento eleve tus pasos hasta el cielo
Que brillen sobre la tierra
Entre galaxias y estrellas en libertad.

Camina: vapor de alma que se eleva hasta el mismo comienzo
Camina: en un inmenso mar de calma que perfuma el viento

 

"El café" por Miguel Arteche Salinas

Sentado en el café cuentas el día,
El año, no sé qué, cuentas la taza
Que bebes yerto; y en tu adiós, la casa
Del ojo, muerta, sin color, vacía.

Sentado en el ayer la taza fría
Se mueve y mueve, y en la luz escasa
La muerte en traje de francesa pasa
Royendo, a solas, la melancolía.

Sentado en el café oyes el río
Correr, correr, y el aletazo frío
De no sé qué: tal vez de ese momento.

Y en medio del café queda la taza
Vacía, sola, y a través del asa
Temblando el viento, nada más, el viento.

 

"Cuando tengas ganas de morirte" por Jaime Sabines

Cuando tengas ganas de morirte
Esconde la cabeza bajo la almohada
Y cuenta cuatro mil borregos.
Quédate dos días sin comer
Y veras qué hermosa es la vida:
Carne, frijoles, pan.
Quédate sin mujer: verás.
Cuando tengas ganas de morirte
No alborotes tanto: muérete
Y ya.

 

"Cuando estemos de nuevo con nosotros" por Jorge Debravo

Cuando estemos de nuevo con nosotros
Contándonos los gestos,
Cuando estemos hablando de las gentes
A quienes más queremos,
Quédate, por favor, mirando el surco
Que dejan tus dos ojos en mis huesos.

Y dame lo que puedas de tu alma,
Lo que no necesites de tu afecto,
Lo que logres sacar sin sacrificio
De tu casa de sueños.

Yo tomaré, de fiesta, lo que quieras,
Aunque sea el milagrillo más pequeño.
No es que yo sea mendigo,
Es que cualquier amor es amor bueno.

 

"Meditación en el umbral" por Rosalía de Castro

No, no es la solución
Tirarse bajo un tren como la Ana de Tolstoy
Ni apurar el arsénico de Madame Bovary
Ni aguardar en los páramos de Ávila la visita
Del ángel con venablo
Antes de liarse el manto a la cabeza
Y comenzar a actuar.
Ni concluir las leyes geométricas, contando
Las vigas de la celda de castigo
Como lo hizo Sor Juana. No es la solución
Escribir, mientras llegan las visitas,
En la sala de estar de la familia Austen
Ni encerrarse en el ático
De alguna residencia de la Nueva Inglaterra
Y soñar, con la Biblia de los Dickinson,
Debajo de una almohada de soltera.

 

"Bajo los fuegos de fugaces colores" Por Antonio Gala

Bajo los fuegos de fugaces colores
Que iluminan el aire de la noche,
Dame tu mano.
Mira abrirse las palmeras doradas, rojas, verdes;
Caen los frutos azules de la altura;
Rasgan el negro terciopelo
Las estelas de plata...
En tus ojos yo veo el frío ardor,
Artificial y efímero
De los castillos que veloces surgen
Y veloces se extinguen.
Dame tu mano: es todo cuanto tengo
En medio de esta falsa
Riqueza, de esta dádiva
Que fugazmente se otorga y se consume.
Así es todo: organizado y yerto
Brota el amor, crece, se desparrama, se hunde,
Vuelve la oscuridad

 

"Si yo pudiera..."

Si pudiera decirtelo,
tal vez, me sentiría mejor.
Dejaría esta pena que,
instalada está en mi corazón

La incertidumbre del silencio,
que se apodera constantemente
de mí ...

Llevando ya cuatro meses,
apenas, sin saber de tí!!

Estando tú tan lejos,
me refugio en los recuerdos

El no poder escuchar tu voz,
eso, es un infierno

Cual pesadilla que al acecho está,
huir yo no consigo...

Sé que si pudiera verte,
al fin, cambiaría mi sino

No dejo de repetirme si
decirtelo yo pudiera ...

Esperando el momento oportuno,
para saber decírtelo de la mejor