Poemas bonitos

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Bienvenido a la página de los poemas bonitos. Si tienes alma de poeta, te encanta escribir y estás inspirado, no lo dudes este es tu sitio. Comparte tus escritos, vota por las poesias que más te gusten y dejanos tu comentario.

"Inspiracion" por Luis Carlos Paez

La inspiración llegó con una melodía,
tocabas en las noches
y cantabas todo el día
pero, quiero que sepas,
que en el tiempo y en la vida
hoy y siempre serás mi amiga.

 

"Amor en sombra" por Jorge Cuesta

Abro de amor a ti mi sangre rota,
Para invadirte sin saberte amada.
El íntimo sollozo es negra espada
Que en la dureza de su luz se embota.

Al borde de mi sombra tu alma brota,
Así mi linde está más amparada.
Y aunque la fuga es más precipitada
Tu ausencia es cada vez menos remota.

Tu luz es lo que más me apesadumbra
Y si enciendes mis ojos con tu vida
El corazón me dobla la penumbra.

Mi soledad tu nombre dilapida
A la sombra del aire que te encumbra
Y apaga el lujo de tu voz vencida.

 

"De mujer a amante" por Kathleen Raine

Soy fuego
Aquietado en agua,
Una ola
Que se alza del abismo.
En mis venas
La marea regida por la Luna se levanta
En un árbol de flores
Esparcidas en espuma del mar.
Soy aire
Atrapado en una red,
El pájaro profético
Que canta en un cielo reflejado.
Soy un sueño antes de la nada,
Soy una corona de estrellas,
Soy el modo de morir.

 

"No tiene importancia" por Pedro Miguel Obligado

Esta pena mía
No tiene importancia.
Sólo es la tristeza de una melodía,
Y el íntimo ensueño de alguna fragancia.
-Que todo se muere,
Que la vida es triste,
Que no vendrás nunca, por más que te espere,
Pues ya no me quieres como me quisiste-.
No tiene importancia…
Yo soy razonable;
No puedo pedirte ni amor ni constancia:
¡Si es mía la culpa de no ser variable!
¿Qué valen mis quejas
Si no las escuchas;
Y qué mis caricias desde que las dejas
Quizá despreciadas porque fueron muchas?
¡Si esta pena mía
No es más que el ensueño de alguna fragancia,

 

"Pasión" por Manuel María Flores

¡Háblame! Que tu voz, eco del cielo,
Sobre la tierra por doquier me siga...
Con tal de oír tu voz nada me importa
Que el desdén en tu labio me maldiga.

¡Mírame!... Tus miradas me quemaron,
Y tengo sed de ese mirar, eterno...
Por ver tus ojos, que se abrase mi alma
De esa mirada en el celeste infierno.

¡Ámame! Nada soy... pero tu diestra
Sobre mi frente pálida un instante,
Puede hacer del esclavo arrodillado
El hombre rey de corazón gigante.

Tú pasas... y la tierra voluptuosa
Se estremece de amor bajo tus huellas,
Se entibia el aire, se perfuma el prado

 

"El agua" por Jorge Rojas

Beso sin labio, novia en tu desvelo
Esperando una boca que te beba;
Y niña aún si un cántaro te lleva
Arrullada en los brazos bajo el cielo.
Llueve, y el mundo goza de tu vuelo;
Danza la espiga, ábrese la gleba
Y es más dulce cantar cuando se prueba
Tu líquido que sabe a nuestro suelo.
Saltando entre los juncos extraviada
En busca de la sed, corza ligera,
Has quedado en mi mano aprisionada.
No importa que quien te haga prisionera
Te dé su forma, corre alborozada
Persiguiendo tu forma verdadera.

 

"Libros" por Hermann Hesse

Ninguno de los libros de este mundo
Te aportará la felicidad,
Pero secretamente te devuelven
A ti mismo.
Allí está todo lo que necesitas,
Sol, luna y estrellas,
Pues la luz que reclamas
Habita en tu interior.

Ese saber que tú tanto buscaste
Por bibliotecas resplandece
Desde todas las lágrimas,
Puesto que ese libro es tuyo ahora.

 

"Horas de junio" por Carlos Pellicer

Vuelvo a ti, soledad, agua vacía,
Agua de mis imágenes, tan muerta,
Nube de mis palabras, tan desierta,
Noche de la indecible poesía.
Por ti la misma sangre -tuya y mía-
Corre el alma de nadie siempre abierta.
Por ti la angustia es sombra de la puerta
Que no se abre de noche ni de día.

Sigo la infancia en tu prisión, y el juego
Que alterna muertes y resurrecciones
De una imagen a otra vive ciego.

Claman el viento, el Sol y el mar del viaje.
Yo devoro mis propios corazones
Y juego con los ojos del paisaje.

Junio me dio la voz, la silenciosa

 

"Arte poética" por Vicente Huidobro

Que el verso sea como una llave
Que abra mil puertas.
Una hoja cae; algo pasa volando;
Cuanto miren los ojos creado sea,
Y el alma del oyente quede temblando.

Inventa mundos nuevos y cuida tu palabra;
El adjetivo, cuando no da vida, mata.

Estamos en el ciclo de los nervios.
El músculo cuelga,
Como recuerdo, en los museos;
Mas no por eso tenemos menos fuerza:
El vigor verdadero
Reside en la cabeza.

Por qué cantáis la rosa, ¡oh poetas!
Hacedla florecer en el poema;
Sólo para nosotros
Viven todas las cosas bajo el sol.

El Poeta es un pequeño Dios.

 

"Ser río sin peces" por Rosario Castellanos

Ser de río sin peces, esto he sido.
Y revestida voy de espuma y hielo.
Ahogado y roto llevo todo el cielo
Y el árbol se me entrega malherido.

A dos orillas del dolor uncido
Va mi caudal a un mar de desconsuelo.
La garza de su estero es alto vuelo
Y adiós y breve sol desvanecido.

Para morir sin canto, ciego, avanza
Mordido de vacío y de añoranza.
Ay, pero a veces hondo y sosegado
Se detiene bajo una sombra pura.
Se detiene y recibe la hermosura
Con un leve temblor maravillado.